Montaña con bebés y niños

El senderismo es la primera actividad que se nos viene a la mente a casi todos cuando hablamos de combinar deporte y montaña, además es una actividad que nos permite gozar de los beneficios del ejercicio aeróbico disfrutando a la vez del entorno y de los privilegios de practicar actividades al aire libre. Para los niños los beneficios no terminan ahí, y es que para los más pequeños de la casa las salidas al caminar por la montaña o por entornos naturales son una verdadera fuente de aprendizaje y experiencias positivas para su desarrollo personal y emocional. Todo niño que sale a la montaña explora, descubre, crea y vive aventuras estimulando su imaginación, a la vez que combate el sedentarismo.
Otra forma de salir a la montaña con los más pequeños de la casa es aprovechar el invierno y disfrutar de la nieve, ya sea esquiando, deslizándonos con un trineo o simplemente jugando a hacer muñecos de nieve o haciendo guerras de bolas de nieve.

Pequeño gateando en plena naturaleza. Imagen de PxHere.

Cuando los adultos salimos a hacer una ruta de senderismo normalmente elegimos la ruta por algo que queremos alcanzar (subir a un pico, llegar a un lago…) siendo el recorrido una parte más para llegar al lugar deseado. En cambio, los niños pueden estar viviendo aventuras desde el primer momento, sorprendiéndose por cualquier cosa que les pueda haber despertado curiosidad y experimentando cada instante como parte de un cuento mágico.

Todos los ya conocidos beneficios del senderismo, junto al amor por la montaña de muchos padres hacen que no puedan esperar el momento de llevar a sus hijos a la montaña.

Senderismo con bebés recién nacidos. Porteo.

Desde bien pequeño un bebé ya puede salir a la montaña con sus papis, eligiendo caminos o pistas sencillos y con muy poco, o nada, de desnivel ya podemos llevar a nuestro peque a la montaña en carro (apto para el terreno) o en una mochila o cualquier otro sistema de porteo adecuado para su edad. Hay también zonas que disponen de senderos adaptados que son una manera muy aconsejable de llevar a un bebé a la montaña.

Si elegimos llevarlo porteado debemos adaptar la ruta, buscar algo fácil y sin desnivel, sobre todo cuanto más pequeño sea el niño.

La naturaleza es muy estimulante para los más pequeños. Imagen de Pixabay.

Carros deportivos y todoterreno

Si nuestras rutas van a ser por caminos anchos o pistas y no muy largas, simplemente vamos a estar al aire libre y a conectar con la naturaleza dando un paseo y/o de picnic podemos llevar a nuestro pequeño en el carro, aunque podemos llevar nuestro carro de paseo corriente (sobre todo si apenas vamos a caminar o vamos por un sendero adaptado para carros o sillas de ruedas) lo aconsejable es llevar un carro deportivo o un carro todoterreno, para esto hay varias opciones, puedes hacerte con un carro de bebé específico de running o con un carro remolque para bicicleta (asegurándote que compres un remolque que te permite también utilizarlo como carro). Varias marcas fabrican carros de running (Casualplay, Baby jogger, Burley, Bob, Hauck, Knorr-baby, Bogaboo, etc.) o remolques para bicicleta convertibles en carros (Thule, Homcom, Tiggo, Samax o Duramax). En nuestras secciones de running y de ciclismo podrás encontrar más información sobre estos carros deportivos.

Si en cambio, vamos a recorrer kilómetros ni estos carros son prácticos ni te aconsejamos que lleves a tu pequeño porteado, lo ideal en estos casos es contar con una mochila portabebés específica de montaña.

Padre lleva a su hijo en mochila portabebés de trekking. Imagen de Adobe Stock.

Mochila portabebés de montaña

Si vamos a salir con frecuencia a la montaña, con bebés que ya se mantengan sentados, lo ideal es llevarlo en una mochila de trekking para bebé dado que ofrecen mayor robustez, son más seguras gracias al armazón que protege al niño y que además mantiene la mochila de pie, lo cual va genial si haces una parada y el peque está durmiendo.

Tienen otras ventajas como disponer de asas y correas ajustables, capota para el sol y muchas de ellas cobertor para la lluvia, en caso de no llevarlo de serie es fácil hacerse con uno por unos 30 euros.

Otra ventaja respecto a los sistemas de porteo tradicionales es no llevar al niño tan pegado a ti, cosa que se agradece tras llevar un rato caminando.

También disponen de varios bolsillos o compartimentos extra, que van bien para no cargar en exceso al acompañante de la ruta, aunque con moderación, el porteador ya tiene suficiente cargando al bebé.

Marcas de mochilas de montaña para llevar a tu bebé

Algunas marcas conocidas de material de montaña como Deuter, Montis, Vaude, Osprey, Altus o Ferrino, entre otras, fabrican este tipo de mochilas portabebés para trekking. Otras marcas de productos de deporte en general como Thule o FA Sports también se han preocupado de brindar a los padres amantes del outdoor la oportunidad de disfrutar de la montaña con sus pequeños.

 

Consejos al llevar a bebés a la montaña

Además de lo que hemos comentado acerca de la dificultad técnica de las rutas hay más aspectos a tener en cuenta. Lo aconsejable cuando vamos a la montaña con niños pequeños y con bebés es realizar rutas que conozcamos o que estén bien señalizadas, que sepamos que disponen de alguna zona en la que podamos parar para descansar, que el niño juegue, coma, beba… incluso si es un bebé que todavía no camina es bueno bajarlo de la mochila y ponerlo sobre una mantita para que descanse de la posición adoptada en la mochila.

Padre con sus dos hijos dispuestos a hacer senderismo. Imagen de particular.

Estas paradas les sirven para comenzar a explorar e interactuar con el entorno, llevarse un poquito de tierra a la boca, ensuciarse un poco… en definitiva, todo aquello que nutre al niño de vivencias saludables. Si el niño ya camina podrá comenzar a explorar un poquito más, a querer salvar algún que otro desnivel como logro personal.

Al porteador del bebé le recomendamos que lleve bastones, ayudan a equilibrar mejor y a reducir la fatiga. También con un par de bastones y una tela grande podemos improvisar un toldo si no disponemos de sombra donde paremos.

El acompañante del porteador deberá llevar una mochila con todo lo necesario para salir a la montaña con el bebé, lo que incluye mudas por si hay que cambiar al peque, la mantita en la que se siente o acueste en las paradas, protección solar, agua, biberón o comida en función de la edad y costumbres del peque, toallitas, pañales, etc.

Porteador con bastones. Imagen de particular.

Puedes leer más sobre cómo equiparte y equipar a tu peque para salidas a la montaña en este artículo.

Hasta los tres años aproximadamente pueden ir los niños en estas mochilas, deberemos tener en cuenta que los niños que ya caminan con soltura no van a querer estar sentados en la mochila tanto rato, con lo cual es probable que tengamos que aumentar el número de paradas y sobretodo la duración de estas, pues nuestro pequeño montañero va a querer explorar, jugar, coger hojas, piedras… y debemos permitirle disfrutar así, olvidémonos de hacer rutas kilométricas y centrémonos más en disfrutar de la naturaleza con nuestros pequeños.

Senderismo con niños

A partir de los tres años el niño ya podrá hacer toda la ruta caminando, para esto es fundamental que esté motivado y que la ruta esté adaptada, si el peque disfruta querrá volver, tiene que jugar, cansarse lo justo, descansar, descubrir, explorar… en definitiva, tiene que disfrutar. Las rutas elegidas para esta etapa no superarán los 4 o 5 kilómetros y deberemos comenzar progresivamente, de hecho en las primeras rutas no está de más llevar la mochila portabebés por si en algún tramo decide no seguir.

Una vez el niño ya camine con nosotros podemos también hacerle sentir importante, parte el equipo, ¿cómo? Es fácil, los niños actúan por imitación, si los adultos llevan mochila y son responsables de sus cosas él también querrá, así que, sin cargarle en exceso, permítele llevar una mochila con su chaqueta, agua o un zumo, es más algo simbólico; también les podemos hacer partícipes de las tomas de decisiones, dónde parar, que ruta seguir, etc. También es esta buena edad para adentrarnos en el mundo imaginario de los niños e inventar historias relacionadas con la ruta que incluyan misiones y aventuras a recorrer.

De ruta con niños. Imagen de particular.

A partir de los cuatro años prescindiremos de la mochila portabebé ya que nuestro peque está más que preparado para hacer rutas, también las disfrutará más, querrá salirse de senda, trepar… su capacidad de reacción todavía no es la de un adulto así que los terrenos seguirán siendo fáciles, lo que podemos aumentar es la distancia, como siempre con calma y realizando las paradas necesarias.

Conforme nuestro pequeño vaya creciendo podremos ir atreviéndonos con senderos algo más técnicos, podremos ponerle en la mochila algo más que una botellita de agua, teniendo en cuenta siempre que la mochila sea adecuada a su tamaño y que el peso total de la mochila cargada no supere la quinta parte del peso del pequeño.

A partir de los 10 años, si ha estado vinculado a la montaña y realiza ejercicio con frecuencia ya podrá hacer salidas como si de un adulto se tratase, esta época y la adolescencia son épocas en las que se puede disfrutar mucho pues los padres ya no se sienten tan “frenados” y además ven en la montaña un entorno muy saludable para seguir realizando actividades con los hijos.

Montaña en invierno, trineos, nieve y esquí con niños

Si vives cerca de la montaña o siempre has sido un amante de la nieve deberás saber que la nieve es algo que hechiza a los pequeños, sobre todo a los no acostumbrados a verla, y la diversión en la nieve está asegurada.

En la nieve nos podemos divertir de varias maneras, simplemente haciendo un muñeco de nieve o una guerra de bolas nos lo podemos pasar en grande.

Con un trineo la diversión también está asegurada y hay trineos de varios tipos y para todos los bolsillos, pudiendo encontrar desde las sencillas palas-trineo (que no son más que una superficie en la que nos sentamos con un asa para agarrarnos mientras nos deslizamos por la nieve, sentados y levantando las piernas) hasta trineos muy sofisticados tipo los de la marca Stiga, pasando por los clásicos trineos de plástico “de toda la vida”.

En el siguiente video podemos ver a unos pequeños pasandoselo en grande con sus trineos Stiga

Si esquías seguro que quieres contagiarle a tu pequeño tu pasión por este deporte en el que te deslizas sobre la nieve, disfrutando de la montaña en invierno mientras haces deporte. Los niños aprenden asombrosamente rápido, dependiendo del desarrollo de sus habilidades motrices pueden empezar con tres o cuatro años, normalmente le cogen el truco enseguida, mucho más rápido de lo que lo hacemos los adultos.

Niño esquiador. Imagen de Pixabay.

Familia montañera

El niño que haya ido a la montaña desde pequeño tendrá unos valores de respeto y amor por la naturaleza de por vida, valores que habrán adquirido por observación e imitación. También la montaña es una forma ideal y súper sana de mantener a la familia unida ya que se comparten momentos de esfuerzo y recompensa que estrechan los vínculos. Además, el senderismo es una actividad que nos conecta con la naturaleza, algo que desgraciadamente cada vez ocurre con menos frecuencia, son muchos los niños que apenas pasan tiempo al aire libre, desde nosinmibebe queremos fomentar el senderismo como un medio para combatir el trastorno por déficit de naturaleza, un mal del que ni adultos ni niños nos libramos.

Niños contemplando el paisaje. Imagen de Pixabay.

¿Qué te ha parecido este artículo? Ayúdanos a saber si la información es útil votando en las estrellas amarillas.

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (3 votos, promedio: 4,67 de 5)
Cargando…

Si te gusta el deporte en familia, si además de montañero eres ciclista o runner, en definitiva, si no te puedes estar quieto o quieta en nosinmibebé, además de entenderte, te queremos poner las cosas fáciles, date una vuelta por nuestras secciones de running, ciclismo o incluso de porteo para ver cuantas posibilidades de realizar actividades deportivas con tus pequeños tienes a tu alcance.

Si quieres saber más sobre mochilas portabebés de trekking, como planificar las salidas a la montaña con bebés y niños o qué equipamiento llevar no dejes de visitar los siguientes artículos:

¡Síguenos!

Este sitio web utiliza cookies, tanto propias como de terceros para recopilar información estadística sobre su navegación y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias, generada a partir de sus pautas de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar